Discurso Fiesta de Fin de Zafra Tabacal Agroindustria

Comparto con Ustedes el mensaje transmitido a la Familia Tabacal durante el festejo de Fin de Zafra, realizado el 03 de diciembre de 2011.

Autoridades Provinciales y Municipales, Legisladores Nacionales y Provinciales, Miembros de la Justicia Federal y Provincial, Miembros del Clero y las Fuerzas de Seguridad, trabajadores de Tabacal, familias, proveedores, amigos, comunidad toda.

Hoy más que nunca, deseo comenzar mis palabras con un especial agradecimiento. Un agradecimiento al enorme esfuerzo del equipo de Tabacal Agroindustria, que una vez, más supo recuperarse de las adversidades y llevar la zafra a buen puerto. Gracias a todos y cada uno de quienes están aquí, trabajadores y sus familias, que desde su lugar ayudaron a cumplir el objetivo principal: lograr una producción que ayude a asegurar el abastecimiento de azúcar a todos los argentinos.

El Domingo 20 de noviembre Tabacal Agroindustria finalizó la molienda, con un volumen de 2.300.000 toneladas de caña, de las que obtuvimos 201.000 toneladas de azúcar, 41.600.000 litros de bioetanol, 5.000.000 de litros de alcohol hidratado y, a pesar de las dificultades, llevamos casi 30.000 MW entregados al sistema interconectado de electricidad.  Menos de lo proyectado de donde esperábamos estar cuando comenzó esta zafra.

Cuando nos encontramos en la misa de comienzo de zafra, nuestra principal preocupación era tener que enfrentar cuestiones climáticas que no está en nuestras manos manejar.

Cuando empezamos la zafra estábamos llenos de expectativas y de proyectos. Hablábamos de trabajar juntos, con mejoras para todos, pensando en un futuro que nos abría una gran puerta: ser principales productores sustentables  de los dos elementos que más necesita la Humanidad, alimentos y energía. Pensábamos en distintas inversiones para seguir creciendo en estos rubros.

Sabíamos que no era posible esperar una producción récord, porque veníamos de varias heladas y una fuerte sequía, pero sí un año histórico y brillante. Poníamos en marcha nuestra planta de cogeneración, la primera del país en producir electricidad para consumo propio y de la comunidad a partir del bagazo como biomasa. Planeábamos traducir esto en más inversiones, más desarrollo, más trabajo de calidad. En bienestar para nuestra gente y nuestra querida provincia de Salta.

Cada final de zafra, nos enfrenta con la realidad, con el balance de lo que hemos hecho o dejado de hacer en este ciclo. Hoy lamentablemente hemos desaprovechado otra oportunidad. Por acción, por omisión, por lo que fuera, pero lo cierto es que nos empeñamos en dejar pasar las oportunidades de crecimiento, como resignados a una simple y básica subsistencia.

Al brillo del presente y del futuro lo tapo el humo del pasado. Literalmente. En el marco de un conflicto ilegal que desconoció una paritaria homologada, en la que dimos uno de los mejores aumentos salariales que hubo en el país, un 41 %, se generó un conflicto que nos privó de valiosos días de zafra, lo que nos llevó a moler parte de nuestra caña en Ledesma, y nos sumergió en un escenario irracional, violento e innecesario con daños materiales del patrimonio histórico y elementos de trabajo, impropios de una sociedad civilizada. Provocando pérdidas a la Empresa, al bolsillo de los trabajadores y a toda la comunidad.

Estábamos lanzados a inaugurar la cogeneración, después de haber invertido todos, tiempo y recursos durante años, y por los 5 paros se demoró por meses, privando de energía eléctrica a la región.

Todo esto, siendo Tabacal el mejor empleador privado de la provincia de Salta, con las mejores condiciones en calidad y transparencia laboral.

Pero esta no ha sido la mayor tristeza del año. Como miembro de la familia de Tabacal y como Presidente de esta compañía sumo otra aún mayor, el accidente que costó la vida de dos trabajadores. En ese momento, asumimos la situación con transparencia, ordenamos las medidas internas correspondientes y dispusimos todo lo necesario para seguir trabajando por la mejora continua de condiciones que son, por lejos, muy superiores a las de la región. Todos debemos comprometernos con las acciones de prevención imprescindibles para prevenir que hechos lamentables como este vuelvan a ocurrir. Hoy, en esta mención, nuevamente acompañamos a sus familias en su dolor.

Seguimos dispuestos  a resolver nuestras diferencias con el diálogo respetando y haciendo respetar las leyes. Así como siempre nos comprometimos a cumplir con las leyes vigentes, es necesario que también las cumplan todos los que interactúan con nosotros. Los invito a revalorizar el vivir dentro de la ley y respetándonos mutuamente, dejando de lado intereses ajenos a los objetivos de la comunidad.

Ante todo esto, sigo agradeciendo a la caña de azúcar y su zafra que nos da la oportunidad de reiniciar cada año un nuevo ciclo. Es el ciclo de la vida para todos nosotros y para nuestras familias. Cada comienzo nos ofrece la alegría de renovar las oportunidades. Cada año es una puerta abierta a la vida de nuestra empresa y sus trabajadores, de nuestra región, de nuestra provincia. Está en nosotros que esa puerta nos sirva para vivir mejor, para nuestro bienestar

Yo vuelvo, a pesar de todo, a prepararme para “la gran zafra de 2012”. ¿Por qué?

Porque sé que no nos quedan muchas oportunidades por desaprovechar y debemos lograr, todos juntos nuevas inversiones para nuestro bienestar y el de nuestras familias.

Porque quiero seguir trabajando con nuestros vecinos de las comunidades menos favorecidas, sensible a los temas que las afectan más allá de las cuestiones relacionadas con nuestras operaciones, en cuestiones de salud, como la prevención del dengue, en la educación, o en el deporte. Prueba de ello es la creación de la Gerencia de Responsabilidad Social Empresaria y el proyecto de la Fundación Tabacal.

Porque quiero seguir trabajando con las autoridades de la provincia, empresas y ONG’s, para la protección de nuestro medio ambiente, como el relleno sanitario de Yrigoyen, los trabajos en el Basural de Orán, los biodigestores para las ciudades cercanas, o el programa de bioabonos que sigue siendo reconocido con premios locales e internacionales.

Porque creo que esta debe seguir siendo la tierra de la caña de azúcar, que da trabajo y valor agregado, y no de la soja.

No me voy a cansar de decirlo, y espero que ustedes no se cansen de escucharlo: en una comunidad tan grande conviven distintos intereses y opiniones, todos respetables. Ser distintos debe darnos mayor fuerza y potencia. Solo progresaremos desde un proyecto en común.

Necesitamos trabajar en paz y en una ambiente de respeto mutuo. Ustedes,  la familia de Tabacal que año a año brinda su esfuerzo a la zafra, sabe que los mejores frutos los logramos entre todos. Y que podemos conseguir mucho más.

Por eso, de cara al futuro de todos nosotros, al de nuestros hijos, les deseo que tengan unas muy Felices Fiestas. Por un 2012 lleno de Prosperidad y Amor, en compañía de nuestros afectos.

Sigamos disfrutando en familia, esta es su fiesta!!!

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